Por Sabrina Padrón
Análisis internacional
El Gobierno de Paraguay salió este martes a aclarar oficialmente su posición sobre el ingreso de ciudadanos venezolanos, luego de días de confusión informativa y versiones cruzadas que apuntaban a una supuesta exigencia de visa. La aclaratoria confirma que aunque el país evaluó la posibilidad de solicitar visado a los venezolanos, la medida no será aplicada en este momento.
La decisión fue comunicada mediante un pronunciamiento oficial, en el que las autoridades paraguayas precisaron que no se ha aprobado ningún cambio inmediato en el régimen migratorio vigente para los ciudadanos de Venezuela.
Lo que sí ocurrió: una evaluación previa
Desde finales de 2025, funcionarios paraguayos habían reconocido públicamente que el país analizaba la posibilidad de exigir visa a los venezolanos, como parte de una revisión general de su política migratoria. Esta evaluación respondía a varios factores:
El incremento de flujos migratorios regionales La necesidad de fortalecer controles administrativos La revisión de normas aplicadas a ciudadanos de países con alta movilidad
Estas declaraciones previas dieron pie a interpretaciones que, en los últimos días, fueron presentadas erróneamente como una decisión ya tomada.
Lo que se confirma hoy: no habrá exigencia de visa
El comunicado oficial emitido por el Gobierno de Paraguay es claro:
no se exigirá visa a los ciudadanos venezolanos para ingresar al país, y el régimen actual se mantiene sin modificaciones.
Las autoridades subrayaron que ninguna resolución, decreto ni normativa nueva ha sido aprobada, desmintiendo así versiones que circularon en redes sociales y algunos portales digitales.
El contexto regional: por qué surgió la confusión
La aclaratoria paraguaya se produce en un momento de alta sensibilidad regional en materia migratoria. En los últimos años, varios países de América Latina han endurecido sus requisitos de ingreso para ciudadanos venezolanos, entre ellos Chile, Perú, Ecuador y México.
Este contexto ha llevado a que cualquier mención a una “evaluación” migratoria sea interpretada como una decisión definitiva, especialmente cuando se trata de Venezuela, país que atraviesa la mayor crisis migratoria del hemisferio occidental.
Según organismos internacionales, más de siete millones de venezolanos han salido de su país, lo que ha obligado a los Estados receptores a revisar constantemente sus políticas de movilidad.
Una decisión política de equilibrio
Al descartar por ahora la exigencia de visa, Paraguay opta por mantener un equilibrio entre control migratorio y apertura, evitando una medida que podría generar impacto humanitario, diplomático y administrativo.
No obstante, el propio gobierno paraguayo dejó claro que la política migratoria sigue bajo evaluación permanente, lo que significa que futuras modificaciones no están descartadas si cambian las condiciones regionales o internas.
Editora: Sabrina Padrón
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