15 de enero de 2026
Con la inclusión de Venezuela, el nuevo sistema de fianzas de visa estadounidense busca controlar las migraciones irregulares y garantizar el cumplimiento de las normas de permanencia.
Por Sabrina Padrón| Analista Internacional
Washington, D.C. – El Departamento de Estado de Estados Unidos ha anunciado la expansión de su política de visa bonds (fianzas de visa) para incluir a Venezuela entre los países cuyos ciudadanos deberán depositar una garantía económica al solicitar una visa de turismo o negocios. Esta medida, que entra en vigor el 21 de enero de 2026, marca un hito en las políticas migratorias estadounidenses, enfocadas en disuadir las permanencias ilegales y el abuso de visas de corta duración.
Con esta expansión, Venezuela se suma a otros países que ya están sujetos a la exigencia de fianzas para el otorgamiento de visados tipo B1/B2, que incluyen turistas, empresarios y personas que buscan hacer negocios en EE. UU. Los solicitantes de visas de estas categorías deberán presentar un depósito económico de entre 5,000 y 15,000 dólares, monto que será determinado por los funcionarios consulares según el caso.
¿Qué implica esta medida para los ciudadanos venezolanos?
La fianza obligatoria tiene como objetivo garantizar que los solicitantes de visa cumplan con las fechas de vencimiento de sus estancias y evitar que permanezcan más allá del periodo permitido, lo cual ha sido una preocupación recurrente para las autoridades migratorias estadounidenses. Esta política también tiene el fin de reducir las migraciones irregulares provenientes de países con altos índices de permanencias ilegales, como es el caso de Venezuela.
El cambio de enfoque: una medida ante la crisis migratoria
El anuncio de la inclusión de Venezuela en esta lista de países con visa bonds ha generado reacciones diversas. Por un lado, la medida es vista como una respuesta directa a la creciente preocupación sobre el número de visados no cumplidos por ciudadanos de ciertas naciones. La cifra de overstays, es decir, personas que permanecen en EE. UU. después de que su visa expira, ha ido en aumento en los últimos años, especialmente entre ciudadanos de países como Venezuela, Cuba y Nicaragua.
Desde la llegada del presidente Joe Biden a la Casa Blanca, el Departamento de Estado ha reforzado sus esfuerzos para garantizar la integridad del sistema migratorio, buscando frenar el abuso de las visas y lograr una mayor seguridad nacional a través de esta estrategia.
Un reto económico adicional para los venezolanos
Para muchos venezolanos, la exigencia de una fianza económica para acceder a una visa estadounidense representa un reto significativo. El monto de la fianza se sumará a las ya costosas tarifas de solicitud de visa, lo cual puede ser una barrera para las familias de bajos recursos en Venezuela, donde la crisis económica ha empeorado los estándares de vida. La medida también podría generar inquietud en aquellos que temen que la implementación de los visa bonds sea un nuevo obstáculo para acceder a las oportunidades laborales y educativas en Estados Unidos.
Sin embargo, algunos expertos en migración defienden la medida, argumentando que es un paso necesario para prevenir el abuso del sistema migratorio y fomentar la responsabilidad individual por parte de los solicitantes de visa. Según María Rodríguez, experta en políticas migratorias de la Universidad de Miami, “el sistema de fianzas puede actuar como un incentivo para que los solicitantes de visa respeten los plazos de su estancia y no permanezcan más allá del tiempo permitido”.
El impacto en la relación diplomática y las perspectivas a futuro
Aunque la medida de visa bonds no es exclusiva para Venezuela, su inclusión subraya las tensiones diplomáticas entre Estados Unidos y varios países latinoamericanos, especialmente aquellos cuyas políticas migratorias son percibidas como laxo o desordenadas. La política estadounidense podría intensificar la presión sobre el gobierno de Nicolás Maduro, que ya enfrenta sanciones internacionales y un creciente éxodo de ciudadanos hacia otros países de la región.
Además, la implementación de esta política podría tener un impacto en las relaciones bilaterales entre EE. UU. y Venezuela. Si bien el gobierno de Maduro ha criticado repetidamente las medidas migratorias de EE. UU., la fianza obligatoria podría resultar en una revaluación de las políticas internas de migración dentro de Venezuela, con posibles implicaciones para los venezolanos que buscan emigrar hacia América del Norte.
La política de fianzas: ¿una medida eficaz para reducir la migración irregular?
A pesar de las críticas, la medida también se presenta como una de las estrategias más directas para frenar la migración irregular desde América Latina. Con cientos de miles de ciudadanos venezolanos buscando nuevas oportunidades en el extranjero, la política de visa bonds podría funcionar como un modelo para otros países con altos niveles de migración hacia Estados Unidos.
Por ahora, solo el tiempo dirá si la fianza obligatoria se convierte en una herramienta efectiva para gestionar la migración o si, por el contrario, aumentará las barreras para aquellos que buscan una mejor vida en EE. UU. Sin importar los resultados, lo cierto es que este cambio de política migratoria marcará un antes y un después en las relaciones entre Estados Unidos y los países de América Latina.
Editora Sabrina Padrón
RRSS IG @sabrinavisualmedia | X @sabripadron