Juan Carlos Troncoso: El libretista que volvió a escribir su propia historia

Por Sabrina Padrón | Especial para Óscar Blu Ramírez News

Instagram: @sabrinavisualmedia | X: @sabripadron

En el universo de la televisión latinoamericana, pocos nombres despiertan tanto respeto y afecto como el de Juan Carlos Troncoso, un libretista que ha dedicado su vida a contar historias que tocan el alma. Discípulo del inolvidable Fernando Gaitán, creador de Yo soy Betty, la fea, Troncoso ha sido la mente detrás de producciones que marcaron a millones de espectadores en Colombia y el mundo.

Sin embargo, la historia más poderosa que jamás haya escrito no nació en un set de grabación, sino en una sala de hospital. Un cáncer agresivo, un coma prolongado y un milagro médico inexplicable lo llevaron a enfrentarse cara a cara con la muerte… y a reescribir su propia vida.

De los libretos al límite de la vida

A comienzos de 2022, un intenso dolor de cabeza y episodios de incoherencia encendieron las alarmas. En cuestión de días, el diagnóstico fue devastador: Linfoma de Hodgkin con masas cerebrales.

Troncoso, el mismo que había construido los mundos de Pa’ Quererte, Pobres Rico y En los tacones de Eva, se encontraba atrapado en el guion más incierto de todos: el suyo.

Convulsionó varias veces y fue inducido a coma. Los médicos le informaron a su esposa, Dany Daza, que el panorama era desalentador. “Nos dijeron que si sobrevivía, quedaría ciego, sordo o con daños irreversibles. Fue cuando activaron el protocolo de fin de vida”, recuerda con serenidad.

Pero la vida, como sus mejores libretos, aún tenía un giro de trama por revelar.

El milagro que no estaba escrito

Mientras familiares y amigos lloraban anticipadamente su partida, más de cien personas se unieron en cadena de oración.

Y entonces, ocurrió lo imposible.

“Al día siguiente fui sola a la UCI, le hablé como siempre —‘hola, Juan’—, y él levantó una pierna y los brazos”, relata Dany.

Fue un momento que desafió toda lógica médica. El hombre que había sido declarado prácticamente sin esperanza volvió a la vida.

Troncoso no recuerda nada de esos días, pero su familia lo describe como un despertar digno de una película. “Después de un coma, uno vuelve a nacer. Es aprender de nuevo a hablar, a comer, a existir”, cuenta él mismo, con una calma que conmueve.

El regreso del guerrero

El proceso de recuperación fue largo y desafiante. Con terapias intensas, amor y fe, Juan Carlos fue recuperando lentamente su movilidad, su voz y su lucidez.

Pero la historia no terminó ahí: en octubre de 2023, el cáncer volvió. Esta vez, ya no lo enfrentó con miedo, sino con determinación.

Tras nuevas quimioterapias y un trasplante autólogo de médula ósea, Troncoso volvió a renacer.

“Ahora creo más que nunca en Dios. No soy un hombre de iglesia, pero sí de fe. Hablo con Él todos los días y le agradezco esta segunda oportunidad.”

Hoy, continúa en rehabilitación, decidido a dejar atrás el caminador y retomar por completo su independencia. Dice que Dany, su esposa; su hijo, Juan Camilo; sus hermanas Gladys y Lucía; y sus grandes amigos, Elkim Ospina y Fernán Rivera, han sido su verdadera fuerza.

El libretista y el ídolo

La carrera de Troncoso alcanzó su punto más alto cuando fue escogido por Fernando Gaitán para escribir Diomedes, el cacique de la junta.

Para hacerlo, convivió durante meses con Diomedes Díaz, acompañándolo en giras, grabaciones y momentos personales. “Nos hicimos amigos, me contó historias que nadie más conocía. Lo vi reír, llorar, dudar. Vi al ser humano detrás del ídolo.”

Tras la muerte del cantante, Troncoso y su equipo completaron la telenovela, que se convirtió en la más vista de Colombia en 2015, paralizando ciudades enteras durante su emisión.

“Esa conexión con Diomedes me cambió. Me enseñó que detrás de toda estrella hay fragilidad, humanidad, verdad. Y ahora, eso mismo me tocó vivir.”

Una nueva misión

Hoy, Troncoso no busca fama ni rating. Su mirada está puesta en algo más profundo: la vida misma.

“Creo que Dios me dijo: compórtese mejor, viva la vida, pero vívala de verdad. Y eso hago cada día.”

Mientras continúa en recuperación, trabaja en un nuevo proyecto audiovisual donde planea narrar su historia, “La película de mi vida”, con un tono íntimo, testimonial y profundamente humano.

Más que una serie o una biografía, será un mensaje de fe, resistencia y amor por la vida.

El legado continúa

Para muchos, Juan Carlos Troncoso es un ejemplo de resiliencia. Para otros, un testimonio viviente de que la fe puede reescribir cualquier destino.

Para él, simplemente, es una nueva oportunidad de seguir contando historias, pero esta vez, con el corazón.

“Sobreviví para escribir, pero también para agradecer. Ya no quiero inventar personajes, quiero mostrar la vida como es: imperfecta, dura y, aun así, maravillosa.”

Premio India Catalina
Libretista Internacional Juan Carlos Troncoso y Diomedes Díaz
Share this note.